Kicillof no pudo imponerse en el reparto de cargos en el Senado provincial: retrocedió ante el kirchnerismo en lugares claves


En la pelea por los cargos para el manejo del Senado bonaerense, la propuesta de Axel Kicillof quedó marginada. El gobernador no pudo imponer un dirigente de su espacio en la vicepresidencia primera del cuerpo. Tampoco logró instalar un legislador afín en la presidencia del bloque de Fuerza Patria. Y para completar este escenario de retroceso, tuvo que ceder un puesto en la estratégica Secretaría Administrativa, la oficina desde donde se ejecutan los fondos del cuerpo parlamentario.
La puja fue contra el kirchnerismo. Esta situación ya ocurrió varias veces en el peronismo bonaerense. La Cámpora (más sectores aliados) terminó por imponer al senador Mario Ishii (ex intendente de José C. Paz alejado del gobernador y volcado al cristinismo) como vice primero del Senado, un sitial que se ubica en la línea sucesoria del primer mandatario provincial.
Sergio Berni, ex ministro de Seguridad, distanciado del esquema del gobierno desde hace varios meses, se quedó con el manejo del bloque de FP: tiene 24 bancas, mayoría propia (son 46 los senadores en PBA) y manejo de “módulos”, cargos y fondos del erario legislativo.
A propósito de los recursos, en la discusión que terminó este jueves a 4 minutos de las 24, cuando ya se caía la sesión, el kicillofismo tuvo que aceptar la renuncia del prosecretario Administrativo para darle lugar al ex senador provincial, Gonzalo Soos, un hombre ligado al cristinista intendente de Merlo, Gustavo “Tano” Menéndez. Revisará cada documento que firme Roberto Feletti, alfil de Magario y secretario Administrativo desde 2019.
El tironeo por rearmar la conducción del senado comenzó en diciembre, cuando asumieron los legisladores electos en septiembre de 2025 y quedaron vacantes cinco de las seis vicepresidencias del Senado. Desde entonces los sectores que pujan dentro del peronismo provincial no lograron fijar una postura común. El primer peldaño lo ocupa la vicegobernadora. Verónica Magario. Allí no hubo discusión, sólo porque se trata de un mandato constitucional: el Presidente del Senado es el compañero (en este caso compañera) de fórmula del Gobernador.
De ahí para abajo quedó todo en debate. Lo mismo había ocurrido hace 10 meses con el desdoblamiento de las elecciones; con la suspensión de las PASO; con la votación de una ley de endeudamiento; con la del Presupuesto 2026 y con las elecciones de las autoridades de la Cámara de Diputados.
También hubo fricciones que estuvieron cerca de provocar una ruptura, previo a la confección de las listas de Fuerza Patria para los comicios de medio término. Y antes de cerrar la mesa de conducción del PJ bonaerense, cuando terminó el mandato de Máximo Kirchner en ese organismo y se había convocado a elecciones internas. Ese fue el capítulo del verano: terminó con la imposición de Kicillof como nuevo presidente y con La Cámpora relegada de los cargos más relevantes.
Sobre el fin de la temporada estival se abrió la saga del Senado. Este jueves 26 estaba convocada la sesión preparatoria en el Senado para las 15. No hubo quórum hasta las 23.56.
Kicillof pretendía ubicar a Ayelén Duran (de Bahía Blanca, que reporta a Andrés “Cuervo” Larroque) quien al final quedó en la vice segunda. Gonzalo Cabezas, de LLA (que ahora tiene un bloque de 10 legisladores) será el vice tercero; Valeria Arata (massista) tiene la cuarta; el macrista Alex Campbell se ubica en la quinta y el kicillofista Germán Lago será el sexto.
La discusión fue intensa y tuvo picos de alta tensión. Ishii exhibía el compromiso de la propia Cristina Kirchner para acceder al lugar que pretendía y obtuvo. El hombre que suele ataviarse con un poncho pampa no era del agrado de la Gobernación. “Cristina se puso firme. No quiso ceder ni un milímetro en la negociación”, admitió a Clarín un senador que estuvo todo el jueves en la negociación.
En La Cámpora consideran que el sendero que debe recorrer el gobernador para transformarse en alternativa presidencial viene con obstáculos. “Está mal asesorado por el círculo más íntimo. Toman decisiones y acciones que no colaboran”, dicen en el espacio que lidera Máximo Kirchner y que mantiene una pelea sorda (o no tanto) y permanente con el ocupante de la Gobernación.
Fuentes de la agrupación dijeron “decir quien ganó o quien perdió es una estupidez. Nos pusimos de acuerdo para ver cómo enfrentar a Milei”. Y sostuvieron que “creemos que un sector minoritario del MDF que siempre está buscando la ruptura e invalidando todo tipo de acuerdo, y hablando de ganadores y perdedores, de quien le ganó a quien”.
Exhiben como muestra las declaraciones de Carlos Bianco, ministro de Gobierno de Kicillof, a horas de la definición en el Senado. En una nota en TN dijo que en la oposición a Javier Milei “estamos hoy, con una gran fragmentación, con una falta de conducción”. Y mantuvo el concepto aún cuando le aclararon que quien conduce el principal partido opositor, el PJ, es Cristina. No se retractó.
El concepto habría provocado la ira de la ex presidenta, condenada y con prisión domiciliaria en San José 1111, del barrio de Constitución. “‘Sin chistar’, guarde respetuoso silencio… Hay miles que hoy se han quedado sin trabajo y sin salud. No sé si se enteró que la conducción está presa, proscripta y con restricción inhumana. Más peronismo por favor”, le respondió la diputada nacional Teresa García, del círculo íntimo de Cristina.
El cruce ocurrió a horas de la definición en la cámara alta provincial. No era un buen plafond para una negociación amigable. El resultado quedó a la vista.
Fuente: www.clarin.com



